SAN JUAN BUSCA REFUNDAR LA UVA DE MESA Y APUESTA A NUEVAS VARIEDADES PARA VOLVER A GANAR TERRENO EN EL MERCADO INTERNACIONAL
San Juan dio un nuevo paso para avanzar en la reconversión y modernización de su producción de uva de mesa, con una estrategia que busca incorporar variedades licenciadas, mejorar la competitividad y recuperar protagonismo en los mercados internacionales.
Durante la mañana de este jueves, el ministro de Producción, Trabajo e Innovación, Gustavo Fernández, junto a funcionarios de la cartera, mantuvo una reunión con representantes de cámaras empresariales y productores de uva de mesa. El encuentro permitió comunicar los avances alcanzados luego de distintas gestiones realizadas por el Gobierno provincial junto a la Cámara de Comercio Exterior, productores e ingenieros vinculados al sector.
Uno de los puntos centrales del proyecto es la incorporación de nuevas variedades de uva de mesa desarrolladas mediante programas de genética que actualmente abastecen gran parte de la demanda mundial. Para avanzar en ese objetivo, representantes de San Juan mantuvieron contactos con importantes asesores y empresas especializadas durante el Simposio de Uva de Mesa realizado en Chile.
A partir de esas reuniones, se acordó además avanzar en futuras visitas de las empresas desarrolladoras de genética a la provincia de San Juan. El objetivo será establecer y formalizar la metodología necesaria para la importación y posterior incorporación de estas nuevas variedades al sistema productivo local.
La iniciativa representa un cambio significativo respecto del modelo tradicional. En Argentina, la incorporación de variedades bajo licencia tuvo antecedentes principalmente durante la década de 1980 y alcanzó entonces a pocas hectáreas. Ahora, la intención es ampliar considerablemente ese esquema y permitir que la producción sanjuanina pueda adaptarse a las variedades que actualmente tienen mayor demanda y consumo a nivel mundial.
Al finalizar la reunión, el secretario de Agricultura, Ganadería y Agroindustria, Miguel Moreno, destacó el consenso alcanzado entre los distintos actores del sector y calificó las medidas como un punto de inflexión para la actividad.
“Estas medidas marcan una bisagra en la refundación de la viticultura sanjuanina”, sostuvo Moreno, quien además recordó que San Juan cuenta con productores con experiencia y conocimiento técnico en la actividad y que la provincia se mantiene como uno de los principales referentes nacionales en la exportación de uva de mesa.
El proceso no será inmediato y requerirá tiempo, inversión y planificación. Sin embargo, desde el Gobierno provincial aseguran que el proyecto ya se encuentra en marcha y que se buscará consolidar una relación permanente con las empresas responsables de las nuevas variedades.
Uno de los aspectos fundamentales será el financiamiento. Las variedades licenciadas requieren el pago de un royalty por su utilización, un sistema que ya se encuentra ampliamente desarrollado en los principales países productores y exportadores de uva de mesa.
En este sentido, el director de Desarrollo Vitivinícola, Juan Carlos Hidalgo, explicó que países como Perú y Chile ya utilizan mayoritariamente este tipo de variedades. Según detalló, aproximadamente el 75% de las variedades de uva de mesa que esos países exportan corresponden a variedades licenciadas.
Desde San Juan también se prevé un acompañamiento financiero para facilitar la reconversión de los productores y acelerar la incorporación de las nuevas alternativas productivas.
La apuesta apunta así a transformar progresivamente el perfil de la uva de mesa sanjuanina, incorporando genética demandada por los consumidores internacionales y fortaleciendo la capacidad de los productores locales para competir en un mercado cada vez más exigente.
El desafío será concretar esta transformación sin perder el conocimiento acumulado durante décadas por los productores sanjuaninos. Con la articulación entre el sector público y privado, la provincia busca que la incorporación de nuevas variedades se convierta en una herramienta para recuperar competitividad, ampliar mercados y darle un nuevo impulso a una actividad que históricamente tuvo un papel central en la economía agrícola de San Juan.